Él murió y yo no pude despedirme

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    Él murió y yo no pude despedirme
    José Guzmán/Telemundo Denver

    Me enteré que murió diez días después de su partida. Esto, gracias a una contestación automática a un correo electrónico que le escribí, en la cual alguien explicaba que había fallecido.

    Fue un buen amigo. Era uno de esos tipos que aun sin vernos muy a menudo me dio todo lo que uno imagina de una larga y sincera amistad.

    La muerte de Patrick fue completamente inesperada ya que gozaba con salud y era joven. Iba en bicicleta camino a su casa, como hacia a diario, y un carro lo atropelló. Estuvo en estado de coma y al quinto día su cerebro se rindió. Los médicos dicen que un ataque cardiovascular le privó de oxígeno por demasiado tiempo. Murió rodeado de su familia y algunos amigos de su infancia.

    Al parecer, fui el último en enterarme, y todo por cerrar mi cuenta de Facebook unas semanas antes. La información estaba publicada allí. Su accidente, su hospitalización, el fin de su vida, y la nota que explica a donde mandar donaciones para la investigación y tratamiento de heridas traumáticas cerebrales (TBI). Ya enterado fui con mi esposa a visitar a mi buena amiga, ahora viuda, Nancy. Nos abrazamos y lloramos juntos, pero llegué con diez días de tardanza.

    Visita esta página web para enterarte cómo contribuir a la Fundación Craig que ayuda a pacientes con heridas traumáticas cerebrales.

    Foto de Patrick, Nancy y sus hijos Bella y Mannix por José Gúzman.

    Evidentemente, las cosas han cambiado bastante en la última década. De acuerdo a un estudio del Centro de Investigaciones Pew, cada día más gente depende de medios sociales de internet para transmitir y recibir noticias que nunca antes. Servicios como Twitter y Facebook han reemplazado hasta cierto punto llamadas telefónicas y hasta mensajes de texto. Esto se debe a que más gente que nunca cuenta con un aparato móvil.

    Pero, ¿qué paso con llamar a alguien cuando un amigo se va?, con una carta para decir cuanto nos extrañamos o una llamada para felicitar un cumpleañero. Estoy seguro que muchos todavía levantamos el teléfono para este tipo de anuncio, pero lamentablemente, mucha gente también asume que por medios sociales todos los amigos y familiares se conectan y se mantendrán informados.

    No pido que te desconectes, pues estás tecnologías son muy valiosas por muchas razones, son fáciles de usar y convenientes. Te pido que recuerdes que no todos estamos conectados todo el tiempo y que para información importante utilices más de un método para comunicarte.

    Como manera de apoyo en momentos difíciles muchas veces es necesario designar a una persona para comunicarse con la mayor cantidad de familiares y amigos, usando viejas y nuevas tecnologías, para así no se quede nadie en la oscuridad. Te aseguro, que ese esfuerzo valdrá la pena y será agradecido ya que el no enterarse de noticias importantes a tiempo hace una situación difícil mucho más complicada y dolorosa para seres queridos.

    Desgraciadamente, no solo me quedé con el sentimiento de compartir con Patrick una vez más, también tendré que vivir sabiendo que no pude despedirme de mi buen amigo mientras yacía en el lecho de su muerte.