1.¿A quién afecta?

Todos podemos vernos afectados y no es culpa de ninguno. Padres y madres de cualquier cultura, edad, nivel de ingresos y raza pueden sufrir de depresión y ansiedad relacionados con el embarazo. Las mujeres son afectadas con más frecuencia, pero también puede afectar a los padres, parejas y familiares cercanos.

2. Mira los síntomas

Lo primero es detectar los síntomas. Así una puede buscar ayuda o ayudar a una amiga en necesidad. Éstos pueden presentarse durante el embarazo y hasta en el primer año del bebé, como también después de un aborto espontáneo, pérdida del embarazo o incluso al adoptar un bebé. Sentirse aislada, culpable, avergonzada y sin esperanza son parte de los síntomas. Si te sobrecogen sentimientos de tristeza, enojo e irritabilidad, o si de repente sientes que la alegría se escapa y el interés por las cosas que traen placer es inexistente, ha llegado el momento de buscar ayuda. Esto sin mencionar los posibles pensamientos de hacer daño al bebé o a una misma.

3. Las mujeres inmigrantes son más susceptibles

Por situaciones tanto de nivel individual como a nivel de comunidad, las mujeres inmigrantes están susceptibles a sufrir los efectos de la depresión y ansiedad relacionadas con el embarazo. El hecho de que algunas mujeres inmigrantes se sienten aisladas a pesar de estar viviendo con sus parejas, que sientan falta de apoyo social en una tierra lejana o que hayan atravesado por acontecimientos estresantes en la vida, son factores que pueden ponerlas en un mayor riesgo de sufrir depresión y ansiedad. Es aquí cuando se debe buscar ayuda de profesionales que reconozcan estas condiciones y les brinden el apoyo que cubra sus necesidades individuales y culturales.

4. La importancia de un sistema de apoyo

Una red de apoyo es imprescindible para superarlo. Con el apoyo de tu pareja, familia y amigos; y con recursos como apoyo social, terapia y medicamentos (de ser necesario), la depresión y ansiedad pueden ser superadas. Lo importante es nunca rendirse y mantenerse receptiva a la buena vibra de quienes están a tu lado. Para aquellos que son parte del sistema de apoyo, la clave está en escucharla y darle ánimo sin que sienta que estás forzándola a aceptar consejos y soluciones. Recuerda que son las cosas pequeñas -como ayudar en las tareas del hogar y hasta cuidar al bebé- las que hacen que se sienta querida.

5. Ignorarlo lo hace peor

Si ignoras la situación, también podrías estar ignorando al bebé. Sin un tratamiento y la ayuda adecuados, la depresión y ansiedad relacionados con el embarazo pueden tener un efecto duradero en tu bienestar y en el de tu familia. Tu bebé te necesita y quiere estar cerca de ti, algo que puede resultar dificultoso si no atiendes la depresión. Con el tratamiento adecuado y participando de programas enfocados en ayudar con la crianza, la madre podrá estar más conectada a su pequeño y velar por su desarrollo pleno.

6. 1 de cada 10 mujeres lo sufre

El trastorno es real y está entre nosotros. Cerca de una en cada diez mujeres en Colorado reportaron síntomas de ansiedad y depresión relacionados con el embarazo. Las investigaciones señalan que estas cifras subestiman la verdadera prevalencia en Colorado, en gran parte debido a que el monitoreo realizado por el Pregnancy Risk Assessment Monitoring System en el 2014 se basa en reportes propios de mujeres en lugar de un diagnóstico clínico y ellas pudieron haber sentido algo de incomodidad al momento de divulgar sus síntomas.