Política, la Casa Blanca y el Congreso

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Antiguo confidente de Trump en la mira del equipo de Mueller

Investigan reunión entre Roger Stone y un personaje ruso en el marco de la trama rusa.

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    Getty Images
    Roger Stone, un antiguo confidente del presidente Donald Trump, está en los ojos del equipo que investiga la trama rusa.

    El fiscal especial Robert Mueller examina una reunión que no se conocía entre Roger Stone, un antiguo confidente del presidente Donald Trump, y un personaje ruso que presuntamente intentó venderle información para perjudicar a la entonces candidata demócrata Hillary Clinton.

    La reunión entre Stone y un hombre que se identificó como Henry Greenberg fue descrita en un par de cartas enviadas el viernes a la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes. El periódico The Washington Post fue el primero en reportar acerca de ella.

    Stone y Michael Caputo, un asesor de la campaña de Trump que orquestó la reunión en 2016, no revelaron ese contacto en sus entrevistas ante la comisión. Sin embargo, ahora creen que el hombre era un informante del FBI que intentaba ponerles una trampa en un intento por socavar la campaña de Trump.

    No fue posible contactar a Greenberg para que hiciera comentarios, pero en un texto enviado al Post rechazó haber estado trabajando para el FBI cuando se reunió con Stone.

    En las cartas obtenidas por The Associated Press y escritas por los abogados de Stone y Caputo se afirma que, a fines de mayo de 2016, Caputo recibió una llamada telefónica de su socio empresarial ruso en la que le presentó a Greenberg, quien dijo que tenía información sobre Clinton que quería compartir con la campaña del ahora mandatario.

    Caputo sugirió que Greenberg se reuniera con Stone, que había dejado la campaña en 2015 pero seguía siendo un asesor informal de Trump.

    A petición de Caputo, Stone se reunió con Greenberg en una cafetería de Florida, donde Greenberg le pidió dos millones de dólares a cambio de la información, según el abogado de Stone. Éste rápidamente rechazó la oferta, y explicó que ni él ni Trump pagarían jamás por “información política”, escribió su abogado.

    Ambos hombres dicen que rápidamente se olvidaron del episodio, el más reciente en una larga lista de contactos inusuales entre rusos y funcionarios de la campaña de Trump, así como ofertas de ayuda.